Moverse sin exigencia
Cómo el yoga suave ayuda a recuperar energía
¿Alguna vez te has sentido más cansado después de hacer ejercicio?
Si vives con fatiga persistente, dolor crónico o simplemente agotamiento mental, es probable que tu cuerpo no tolere la intensidad que otros recomiendan.
La verdad es que no siempre más es mejor. A veces, la clave no está en exigir, sino en ofrecer a tu cuerpo experiencias de seguridad y suavidad. Aquí es donde entra en juego el yoga suave.
Cuando el ejercicio agota en vez de ayudar
Muchos consejos tradicionales sobre el cansancio dicen: “Haz más ejercicio, eso te dará energía”.
Pero para personas con fatiga o dolor, esto puede ser contraproducente:
- El sistema nervioso ya está sobrecargado.
- El cuerpo interpreta la intensidad como amenaza.
- En lugar de recuperar energía, la gasta más rápido.
El resultado: frustración, culpa y sensación de “no sirvo para esto”.
El enfoque del yoga suave
El yoga suave no busca rendimiento, calorías quemadas ni posturas imposibles.
Busca algo más profundo: enseñar a tu cuerpo que es seguro moverse.
Al practicar movimientos lentos, respiraciones conscientes y posturas restaurativas, ocurre algo poderoso:
- El sistema nervioso se calma.
- La musculatura se suelta.
- La mente recibe el mensaje de que puede descansar incluso en movimiento.
La ciencia detrás del movimiento lento
Estudios sobre movimiento somático y yoga restaurativo muestran que los movimientos suaves y repetitivos reducen la hiperactivación nerviosa. Esto significa que tu cuerpo deja de estar en modo defensa, y eso libera energía para sanar.
El movimiento lento también favorece la neuroplasticidad: el cerebro aprende nuevas asociaciones. Lo que antes era “moverme = agotarme” pasa a ser “moverme = sentir alivio”.
Cómo empezar sin exigirte
Si quieres empezar a moverte de manera segura:
- Haz menos de lo que crees que puedes.
- Prioriza la respiración lenta y profunda.
- Elige movimientos en el suelo, donde tu cuerpo se sienta sostenido.
- Repite con constancia, no con intensidad.
No necesitas demostrar nada. Solo darle a tu cuerpo la oportunidad de recuperar la confianza en el movimiento.
Moverse no debería ser un castigo ni un esfuerzo imposible. Con yoga suave, el movimiento se convierte en medicina para el sistema nervioso y en una puerta de entrada a más energía y bienestar.




